De muchas maneras, el branding es una gran ilusión óptica. El buen branding parece simple superficialmente, pero es realmente el producto de investigación y diseño exhaustivos.

Piensa en todo el esfuerzo tras bambalinas que pones al crear una gran experiencia al cliente. Todos los detalles que los clientes no ven son el verdadero secreto de la construcción del branding. Sin embargo, casi todo tu arduo trabajo se resume en un puño de puntos de contacto directo. Afortunadamente, puedes nivelar las brechas en la experiencia para aumentar la lealtad.

Aumenta la visibilidad de tu marca con un logo

Empieza por diseñar un logo para tu empresa. Cuando les brindas a tus clientes una marca visual en la que pueden enfocarse, esta actúa como un disparador emocional. Los clientes no tienen que ver todo el trabajo que te toma lograrlo, para saber lo que hace que tu pequeña empresa sea especial. Entrégales experiencias positivas, y el significado de tu marca será reforzado cada vez que tu cliente vea tu logo.

¿Qué pasos debes seguir para crear un diseño de logo efectivo?

  1.    Obtén información real de la forma en la que los clientes perciben a tu negocio
  2.    Cuenta una historia visual que muestre la experiencia al cliente que ofreces.
  3.    Incorpora un punto de interés creativo para impactar.
  4.    Busca lograr un balance visual en cuanto a forma, color y acción.
  5.    Pon a prueba el valor de reconocimiento del logotipo.

Veamos todos estos puntos más a detalle.

Comprende las percepciones de los clientes

Lo que quieres proyectar y lo que otros ven no siempre es lo mismo. Si te cuesta trabajo crear buenas ideas de logo, puede ser que estés haciendo énfasis en las cosas incorrectas. Hazte un favor a ti mismo y deja de adivinar.

Descubre qué es exactamente lo que los clientes leales aman acerca de tu negocio. Mientras que esto no es posible para un negocio nuevo, también puedes presentar tu concepto de marca a clientes potenciales. Pídeles que escriban algunas palabras para describir tu mensaje, comparado con una lista específica de competidores.

¿Tus consumidores están de acuerdo en lo que tu negocio representa? ¿Sus percepciones concuerdan con el mensaje que tratas de comunicar?

Considera el rebranding de Seattle’s Best Coffee. Durante años, la compañía tenía un logo estilo emblema rojo y dorado con una cinta rodeando un óvalo. La compañía cambió a un medio círculo rojo con una gota blanca dentro. El nuevo diseño era elegante y moderno, pero había un gran problema. El look estéril combinado con los colores y las formas les recordaba a los clientes instantáneamente a un banco de sangre. Obviamente, no es la connotación que quieres para una empresa de bebidas.

El logo de una marca es parte de la historia de su empresa, pero existe para servir a los consumidores – no a ti. Si no consideras sus opiniones, puedes verte en el problema de invertir dinero en un diseño vergonzoso.

Entrega una historia visual precisa

Combina los objetivos de tu marca con la perspectiva que obtienes de tus consumidores. Las palabras que usan para describir a tu marca deberían ayudarte a elegir tipografías, símbolos y colores. Imagina el tipo de historia que contarías acerca de una empresa constructora amigable con el medio ambiente.

¿Cuál es la historia del color? El verde es un lugar obvio para iniciar, porque la empresa está involucrada en la creación, la naturaleza y la seguridad del medio ambiente. El gris y el azul son colores corporativos comunes que pueden complementar a una empresa tradicional y bien cimentada.

Ahora, ¿qué hay de las tipografías y las formas? La mayoría de las personas asocian a los contratistas con fuerza, estabilidad y precisión. Los diseños geométricos limpios y las tipografías en negritas funcionan muy bien para transmitir un sentido de durabilidad e integridad.

Toma en cuenta las tendencias y estándares de la industria al hacer elecciones de diseño. El objetivo no es ser como todos los demás, pero sí evitar conflictos inherentes en el mensaje de la marca.

Muestra un punto de interés

La mayoría de los logos no son ni buenos ni malos. Simplemente son aburridos. La verdad es que es mejor no tener ningún logo que tener un diseño tan genérico que todos lo olviden en cinco segundos. Enfócate en cómo llevar a un diseño de obvio a interesante. Los toques más pequeños pueden añadir un profundo significado y acción, a un logo que de otra manera sería muy simple.

 

Y ten en mente que aburrido no es lo mismo que minimalista.  Beats by Dre e IBM ofrecen ejemplos de diseño simples pero efectivos. El logo de Beats es un círculo rojo con la letra “b” adentro. Para añadir impacto, la letra recuerda al perfil de lado de una persona con audífonos. Es una manera simple, limpia e inteligente de representar la experiencia de escuchar música.

Las letras con rayas de IBM fueron hechas para representar rapidez y cambios dinámicos. El logo emplea una ilusión óptica común para crear la apariencia de movimiento. ¿El resultado? La tipografía serif en negritas y sus rayas te recuerdan que IMB es una empresa sólida y duradera que mira hacia el futuro.

Mientras observas los bocetos de tus logos, reflexiona en rasgos que te hagan sobresalir de entre la competencia. ¿Cómo puedes entrelazar uno o dos detalles sutiles para ilustrar ese punto que te hace diferente?

Mantén un balance visual

Antes de crear un logo, acepta el hecho de que no te convertirás en un gurú del diseño de la noche a la mañana. Trabajar con diseñadores o con un constructor de logos puede ayudarte a producir un diseño limpio. Sí, claro que vale la pena hacer lluvias de ideas y bocetos de las mismas, ya sea que lo hagas solo o no.

Toma el tiempo necesario para aprender algunos principios de diseño. Mejor aún, observa a las grandes marcas para ver ejemplos de diseños de logos efectivos. El color y la geometría juegan un rol importante en el impacto visual. Puedes prevenir muchos malos inicios al simplemente ver lo que funciona y lo que no. Una cosa que descubrirás de inmediato es que la mayoría de los logos tienen una simetría natural.

Enfocarse en el balance les ayuda a los diseñadores de logos a ver elementos que sobresalen por las razones equivocadas. Haz que el proceso de diseño sea más fácil para ti y empieza con formas muy básicas y simétricas. Si añades algo a un lado del diseño, asegúrate de que no se vea muy cargado respecto al otro lado.

Mientras desarrollas tus diseños, pon atención a cómo interactúan las formas. Muchos desastres de logos suceden cuando los diseñadores no ven la acción secundaria en la imagen. El infame logo de la Comisión Juvenil de la Iglesia Católica de 1970 ha sido el foco del ridículo por años.

Prueba el valor de reconocimiento

Al final del día, los clientes son los jueces verdaderos de un diseño de logo efectivo. Antes de seguir adelante con un gran esfuerzo de branding, siempre prueba tu logotipo. En este punto, tú ya estás apegado a tu logo y no eres la mejor persona para criticarlo.

Obtén retroalimentación imparcial de personas que tienen diferentes niveles de familiaridad con tu marca. Ofrece algunos detalles acerca de tu posicionamiento para darle contexto al logo. Con un mínimo de información, las personas deben poder adivinar lo que tu logo representa.

Respalda a tu logo con branding consistente

Mientras profundizas en tu diseño, recuerda que un logo no es un ingrediente mágico que transformará a tu empresa. El poder del logo viene de la marca misma. Construir una fuerte base de clientes es la manera más efectiva de hacer que tu negocio crezca. El logo es solamente una mascota que une a los valores de la marca y hace que sea sencillo conectar con los clientes en canales clave de marketing.

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